A) Qué es Espacio Vecinal Montamarta
El Espacio Vecinal Montamarta es un proyecto de desarrollo comunitario que pretende acoger una amplia variedad de iniciativas por y para el barrio. Su modelo de gestión participativa permite fomentar la cooperación entre las distintas personas, entidades, y colectivos del distrito en la creación de actividades que cubran las distintas necesidades de las personas vecinas. De esta manera se pretenden fomentar los valores democráticos y la participación ciudadana en los ámbitos de la vida cotidiana.
B) Objetivo
El proyecto se genera con el fin de rehabilitar un edificio público abandonado de 900 m2, dotando al distrito de San Blas de un nuevo equipamiento abierto y participativo en el que se realicen actividades propuestas y gestionadas por el mismo vecindario. Del mismo modo, se pretende favorecer la actuación en red de los distintos entes socioculturales presentes ya en el distrito, posibilitando el desarrollo de acciones conjuntas en la misión de la cobertura de las necesidades de la población del barrio.
C) Funcionamiento
El centro se gestiona de una manera horizontal, que permite participar del proceso de gestión del Espacio Vecinal a toda persona que, cumpliendo las bases y normativa establecidas, quiera hacerlo, fomentando con este enfoque la implicación de las personas del distrito en la resolución y cobertura de sus propias necesidades.
El modelo de gestión del Espacio Vecinal empleado para favorecer lo explicado anteriormente se expone en el apartado Metodología (subapartado B-1. Gestión interna) del presente proyecto.
D) Actitudes que se pretenden fomentar
El proyecto está orientado a la generación de un espacio de convivencia vecinal en el que se fomenten las actitudes de respeto y tolerancia entre las personas del distrito.

Las personas que utilicen el espacio deberán respetar las normas de convivencia, que están basadas en los siguientes principios:
• Igualdad y diversidad: este principio garantiza la misma consideración y trato a todas las personas y/o colectivos que, cumpliendo las bases y normas marcadas, quieran participar.
• Participación activa: principio que exige la colaboración activa de las/os gestoras/es para garantizar el cumplimiento de las bases y normativa establecidas, así como el compromiso de actuar de forma constante y coordinada en la creación del Espacio Vecinal.
• Inclusividad: acción directa de integración de las minorías sea cual sea su origen de diferenciación, siempre y cuando respeten todos los principios y métodos de funcionamiento del centro.
E) Actitudes incompatibles con el Espacio Vecinal
Al igual que el proyecto pretende fomentar actitudes respetuosas, no permitirá comportamientos que falten al respeto o menosprecien a otras personas. Tampoco permitirá que ideas de índole política, económica, religiosa o social se adueñen del espacio imponiendo sus criterios, es decir, que gestionen desde tales perspectivas (su propia ideología política, económica, religiosa, etc.) el funcionamiento del centro. El centro requiere de una gestión que trabaje por los intereses y necesidades del vecindario, nunca por intereses de personas/entidades particulares.
En el centro se respetarán todas las ideologías, siempre que acepten los principios de convivencia del mismo. No se permitirá el lucro económico, político, social y de imagen a costa del Espacio Vecinal. Todo comportamiento agresivo supondrá la expulsión del centro. No se permitirán actividades o actitudes que perturben la tranquilidad de los vecinos: ruidos altos, acumulación de gente en la calle, basuras, etc. Queda terminantemente prohibido en el centro el consumo de estupefacientes, incluyendo tabaco y alcohol.
Para más indicaciones acerca de la normativa del centro, consúltese el apartado de Metodología (subapartado B-2.2. Normas de convivencia) del presente proyecto.
Este es un proyecto pensado y trabajado por el vecindario del distrito de San Blas y orientado al desarrollo del mismo.

Share